ALBAOLA

Pasaia (San Pedro)

ANDREAS, APRENDIZ DE LA ESCUELA DE CARPINTERÍA DE RIBERA

09/4/2021

¡Hola! Mi nombre es Andreas y tengo 24 años. Soy de Marsella y estoy en el último curso de la Escuela Internacional de Carpintería de Ribera Lance Lee de Albaola.

Siempre me ha interesado muchísimo el mundo marítimo y me parece un gran nexo el poder estar en esta escuela trabajando y aprendiendo dos de las cosas que me apasionan, la madera y el mar.

He de decir que, dentro de la carpintería, trabajar construyendo barcos es muy difícil y es una de las mejores maneras para poder entender la complejidad del oficio.

Después de estar bastante tiempo viajando a través de Australia y parte del continente asiático, en Mongolia, llegó un punto en el que ya echaba demasiado de menos el mar y allí fue donde me di cuenta de la necesidad de estar cerca y de que quería trabajar en algo relacionado con ello. Después de un tiempo, me encontré con Albaola a través de su página web.

He de decir que nadie cercano ha trabajado la madera para poder ganar interés, no obstante, si que he visto alguna vez a mi padre trabajando con este material, pero no puedo decir que mi familia haya prendido la mecha de mi interés por este oficio.

El cambio de la Costa Azul francesa al norte de España fue duro en cuanto a lo meteorológico. ¡Aquí falta sol! Llueve un montón y eso lo llevo fatal. Pero me encanta España en general, aunque mi español no es muy bueno. ¡Es muy difícil!

Decidí venir a la escuela de Albaola sobre todo porque me llamó muchísimo el que la formación fuera gratuita. Era gratis y en un lugar que sabía que me encantaría. Además, es super interesante destacar que aquí todo es práctico, y a mi nunca me gustó eso de sentarme en un pupitre y tener un libro delante que memorizar.

Esta fabulosa experiencia me está haciendo aprender muchísimo acerca de la carpintería de ribera, pero también la madera en general y estoy muy contento y satisfecho.

Una de las cosas que más me gusta aquí es compartir el tiempo con mis compañeros, cada uno somos de nuestra tierra y esta guay esta mezcla cultural y lingüística que tenemos en Albaola. Marca la diferencia.

En cuanto a mi trabajo aquí, ahora mismo le estamos dando fuerte al Patatxe. En estos años he estado, como no, trabajando en el San Juan, Elkano y Patatxe.

Mirando a un futuro incierto, me gustaría poder volver a viajar y quiero construir casas en los árboles, para la gente, como un hotel, con un amigo mío francés. Ese es mi plan una vez que me vaya de esta escuela, la cual no olvidaré.

APRENDIZ DE LA ESCUELA DE ALBAOLA