ALBAOLA

Pasaia (San Pedro)

Proceso de investigación

Descubrimiento

Gracias a topónimos, a documentos, y a la tradición oral, en Canadá había un conocimiento previo de la presencia de los primeros cazadores de ballenas que llegaron a estas tierras. Las pistas encontradas por Selma Huxley en los archivos de Oñati, Burgos y Valladolid desencadenan la búsqueda de la nao ballenera llamada San Juan.

Fue en 1978 cuando encontraron el barco. Gracias a la investigación sobre el terreno del grupo de arqueólogos de la agencia pública Parcs Canada hallaron el pecio en las inmediaciones de la localidad de Red Bay, en Labrador, a unos diez metros de profundidad y bajo una gruesa capa de piedras de lastre y sedimentos. La sorpresa fue aún más grande cuando se dieron cuenta de que la conservación de la madera era óptima, teniendo en cuenta los siglos que habían transcurrido desde su naufragio.

Un buzo inspecciona el pecio conectado a una manguera que le suministra agua caliente para poder soportar las bajas temperaturas de Red Bay.

Trabajo de excavación

Bajo la dirección de Robert Grenier, y durante los seis años siguientes, se llevó a cabo un trabajo arqueológico sin precedentes hasta el momento, sacando y registrando una a una todas las piezas de la estructura del barco, la carga y los objetos que pertenecieron a los marineros, además de una chalupa ballenera que se hundió junto con la nao.

Debido a la baja temperatura del agua y a que gran parte de la estructura había estado en un estado anaeróbico, cubierto por el fango, el pecio estaba en muy buen estado. La madera, incluso algunas de las sogas se conservaron de una manera excepcional, dando pie a una investigación ejemplar en el ámbito de la arqueología submarina de la época.

Casi 30 años de trabajo fueron necesarios para tratar y completar toda la información obtenida del trabajo de campo. Desde los materiales de construcción a las herramientas utilizadas para trabajar la madera fueron investigados, se hicieron maquetas y se consolidó y se expuso la chalupa que se encontró atrapada debajo del San Juan. El pecio sigue bajo el agua, protegido, monitorizado y en un entorno estable para su conservación.

Dibujo que expone la excavación arqueológica del pecio San Juan.

Creación del museo "Red Bay National Historic Site"

A esta pionera investigación le siguieron más descubrimientos que atestiguan la presencia de la actividad de los balleneros en Red Bay: más pecios de la misma tipología, hornos para fundir grasa de ballena, atalayas para otear las ballenas, incluso un cementerio donde se daba sepultura a los fallecidos durante la campaña. 

Para exponer toda la información y objetos que se han encontrado y poner en valor todo este patrimonio se decidió crear un museo cuya principal temática es la presencia y actividad de los balleneros vascos en la zona.

Chalupa ballenera encontrada junto al San Juan expuesta en el museo.

Reconocimiento mundial

En 2013 todo el conjunto arqueológico de Red Bay fue designado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, y desde Albaola recogemos el testigo de esta investigación para volver a dar vida a este emblemático barco.