ALBAOLA

Pasaia (San Pedro)

UN BARCO VENECIANO EN PASAIA

26/3/2021

Hoy 25 de marzo, es el 1600 aniversario de la fundación de la ciudad de Venecia. Albaola se une a esta celebración presentando la ejecución de un nuevo proyecto, la construcción de un Sándolo s’ciopón.

Esta mañana se ha presentado en Albaola Itsas Kultur Faktoria una nueva construcción en el marco de APRENDIZTEGI, la escuela internacional de carpintería de ribera de Albaola. Se trata de un Sándolo s’ciopón, una embarcación de 6´40m de eslora que se utilizaba para la caza de patos en la laguna. De hecho, debe su nombre al s’ciópo, un fusil que podía llegar a medir tres metros. Estaba diseñado para navegar en aguas someras fuera de los canales principales, y en caso necesario era fácil levantarlo para pasar sobre tierra, ya que una persona era suficiente para moverlo. Esta embarcación empezó a desaparecer en los años setenta, tras la prohibición de la caza en la laguna.

El s’ciopón (pronunciado “s-chopón”) es parte de la familia de los sándolos, los pequeños barcos de trabajo de Venecia. Como se trata de una ciudad cuya existencia estaba basada en el agua, había muchísimos barcos para cada tipo de uso, y hoy en día todavía es así, hay barcos para la basura, barcos-ambulancias, barcos de bomberos y góndolas para turistas, pero se han perdido muchas tipologías antiguas. Los sándalos se utilizaban para la pequeña pesca en la laguna, para transportar las verduras desde las islas al mercado de Rialto. Además, eran el medio para moverse en la ciudad para los pobres, que no tenían góndola y ni gondoleros particulares como las familias más ricas. Algunas formas de sándolo han sobrevivido hasta hoy, pero ahora van acompañados de motores que han incluso reemplazando los remos.

Dos aprendices en su tercer año de formación en la escuela de Albaola lideran la construcción de esta embarcación: el italiano Saul Hoffmann y la griega Ioanna Moutosidi. La construcción se va a realizar de manera tradicional basándose en los planos de Gilberto Penzo, experto de embarcaciones tradicionales del Adriático. Los pequeños barcos tradicionales en Venecia, la góndola incluida, se construyen encima de un soporte llamado cantiér. Esta pieza curva permite dar a la primera tabla del fondo del barco la curva que debe tener. En esta construcción el esqueleto irá en roble y la tablazón en alerce.

 

Este sándolo se llamará “Laguna”, por su doble sentido: en italiano, como en castellano, que se refiere al entorno natural de Venecia. Por otro lado, en euskara “laguna” significa amigo, compañero, y qué mejor manera para empezar una relación entre estas dos realidades lejanas, pero con mucho en común. Un contacto que comienza sin duda por compartir una misma cultura marítima. El sándolo de Albaola será el primer embajador de Venecia en Gipuzkoa, una invitación a tejer una red de asociaciones interesadas en el uso, mantenimiento y estudio de las embarcaciones tradicionales.

 

Respecto al acto de presentación del sándolo, Xabier Agote, presidente de Albaola, ha comenzado con la bienvenida, quien ha presentado el contexto en el que se está desarrollando esta embarcación, el de la escuela Aprendiztegi de Albaola, subrayando la importancia de la recuperación del oficio de carpintería de ribera para que no se pierda el patrimonio marítimo material e inmaterial de nuestra cultura y de muchas otras. Ha recalcado también el intercambio de conocimiento y pasión de los aprendices que dan un valor añadido a la propia escuela.

Saul Hoffmann ha continuado presentado el proyecto y al equipo que lo está construyendo: él y a su compañera Ioanna Moutosidi. Saul es italiano de Pavia, pero ha vivido muchos años en Venecia, antes de mudarse a Pasaia para los tres años de formación. Cuando en septiembre acabe su tercer año de formación quiere volver a Venecia para sacar el título de “maestro d’ascia” y continuar con una tradición marítima que tiene más de 1600 años (según la leyenda, Venecia fue fondada el 25 marzo de 421). A continuación, ha presentado a Ioanna, una joven griega a quien le gusta mucho navegar a vela y que se encuentra también en su tercer año de formación. Entre los planes de Ioanna está volver a Grecia y construir su proprio barco para navegar en él. Saul finalizaba diciendo que “Ioanna es natural de Chalkida, la ciudad que los venecianos llamaban Negroponte y que desde 1204 hasta 1470 estuvo bajo control de la Republica de Venecia. Venecia y Negroponte han sido reunidos después de más de quinientos años, gracias a la escuela internacional de carpintería de ribera de Albaola”.

 

Xabier Alberdi ha finalizado la rueda de prensa con un viaje a la historia marítima de Venecia desde la antigüedad hasta el siglo XVI.

rueda de prensa presentación sandolo

 

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Saber un poco más sobre estas embarcaciones

Navegación

Fuera de la ciudad, la mejor manera de remarlo es “a la valesána”, o sea con dos remos para cada persona. En principio, la voga véneta consiste en remar con un sólo remo, apoyado en un “tolete” muy complejo llamado fórcola. El remero está de pie y mira hacia adelante, para ver los posibles obstáculos y tener bajo control el nivel del agua.

Materiales

Las fórcolas se hacen normalmente de nogal, peral o cerezo. Aunque cualquier madera dura y densa pueda valer. Hoy en día están hechas por artesanos que se llaman reméri (el remér se llama así porqué también hace los remos). Pueden estar muy elaboradas y se parecer más a esculturas, aunque las de los barcos de trabajo eran obviamente más sencillas.

Los remos tradicionalmente se hacían de haya, y Venecia tenía controlados unos bosques en los Alpes sólo para ello. Hoy en día se usan también pino y maderas exóticas (como el ramín), pero el haya se sigue usando para los lados de la pala, como protección contra los golpes. En los estrechos canales de Venecia es muy fácil golpear con el remo una pared de ladrillos o piedra, o barcos amarrados al lado del canal.

El barco se construye con roble, olmo, alerce y abeto, según disponibilidad. El nuestro va a tener el esqueleto en roble y la tablazón en alerce. Hoy en día desafortunadamente la mayoría de los barcos en Venecia están hechos en fibra de vidrio. Los que se hacen de madera, como por ejemplo los de los clubes de remo o para las regatas organizadas por el ayuntamiento, tienen casi siempre el forro de contrachapado. Forrar un barco con tablas come se hace en Albaola, aparte de que, es más sostenible porque no se utilizan pegamentos químicos o resinas, permite aprender a calafatear, o sea serrar el espacio entre las tablas con algodón o estopa, otro arte en sí.