ALBAOLA

Pasaia (Basque Country)

APRENDIZTEGI:DANI

26/1/2021

¡Buenas! Yo me llamo Daniel Constain, pero todo el mundo me llama Dani. Tengo 27 años y nací en Colombia, en su capital, Bogotá.

Dejando parte de la familia allí, con 7 años me vine a vivir a España, concretamente a Madrid, donde crecí y me formé en Bellas Artes.

Al venir tan pequeño, el cambio no fue tan duro, pero he de reconocer que la forma de vida es muy distinta.

En Colombia sigo teniendo a mis abuelas y a varias tías, con lo que cuando se puede y surge voy para mi tierra natal.

Viví en la capital española casi 20 años, y entre medias también estuve viviendo en un pequeño pueblito de Galicia.

Como curiosidad os tengo que contar que en aquel rincón gallego monté con unos amigos un colegio artístico, destacando que realizamos un festival de música, entre otras cosas, en el cual yo me encargué de montar el escenario y fue una época maravillosa. Puedo decir que allí fue donde me picó un poco más el gusanillo del mundo artístico.

Un día, fui a Burgos a visitar el Museo de la Evolución Humana, y justamente allí estaba la exposición de la Real Cabaña de Carreteros de Quintanar de la Sierra, ligada a Albaola por el tema de la brea, y fue así como me enteré de lo que era Albaola y lo que se estaba construyendo aquí. Me metí en la web y descubrí la escuela Aprendiztegi de Carpintería de Ribera. Fue toda una casualidad.

Me maravilló tanto el tema que en cuanto tuve oportunidad me vine para Pasaia y apliqué para formar parte de este mundo. En 2018 comenzaron mis estudios en la escuela y ya estoy en el último curso, han sido 3 años geniales.

Siempre me ha atraído mucho la madera, el trabajo manual y la artesanía, al igual que el punto de unión con los diferentes oficios. ¿Qué por qué me gusta? No sabría deciros, desde siempre me ha fascinado este mundo y por ello estudié mi carrera de Bellas Artes.

Dentro del gran mundo del trabajo de la madera, me empezaron a interesar los barcos porque siempre me ha parecido una estructura muy compleja, por qué no decirlo, escultórica. Pienso que de lo más complicado. ¡Qué mejor que empezar por lo más difícil para entender este mundo y oficio! Es muy importante entender a la madera, como se trabaja, como se mueve…

La experiencia de estudiar en esta escuela y formar parte de Albaola me está aportando muchas cosas personalmente. A nivel técnico, me atrevería a decir que muchísimas. Por ejemplo, conceptualizar el plano de un barco y poder transformarlo en real es increíble.

La forma de trabajar en equipo en Albaola me gusta mucho, es increíble estar unidos todos por la misma pasión, a pesar de que todos somos muy distintos. Nos llevamos muy bien y eso es de valorar. Ahí está la riqueza.

En estos tres años he trabajado y aprendido muchísimo. Destaco mi trabajo en el ballenero San Juan y en el Patatxe, una verdadera pasada de proyectos, y ahora estoy trabajando con mis compañeros en el casco del Patatxe para ir terminándolo y a ver si podemos botarlo ya pronto.

Como esta experiencia se está acabando, es inevitable pensar y mirar hacia el futuro. Soy una persona que realmente vivo el día a día, como va evolucionando todo, no lo pienso demasiado. Mi pensamiento a partir de ahora es “A ver qué sale…”, además ahora con la pandemia tampoco están muy fáciles las cosas con lo que ¿para qué preocuparme?

Como objetivo a largo plazo, me gustaría poder tener mi propio taller y continuar adelante con mi pasión. Sin duda, cuando mire hacia atrás, ahí estará Albaola.